El campo todavía viste de invierno, otros años en estas fechas todo reventaba de color.

Este año revienta de agua. Agua que no falta y que este año ha venido en forma de novia despechada, arrasando con todo. Agua que dejará tormentas y flores, que correrá en sonrisas y lágrimas, según la parte del pais en la que te haya tocado estar.
Este finde nos volvimos a poner las botas. La ruta prometía....buen paseo por el Jerte entre cerezos en flor, con montañas aún nevadas en el horizonte.
Uno para cinco y cinco para uno. Así se presentó el puente, con mayoría aplastante de chicas con sus cosas de chicas y buena representación masculina.

Nos quedamos de nuevo en el albergue de Carlos. Esta vez en una cabaña muy coqueta, con su chimenea y todo. Lástima que no pudimos disfrutarla más que para dormir.
Bonito paseo entre agua y almendros. Lástima que aún queden bastantes núcleos urbanos que no respetan ni siquiera su entorno y convierten el campo en basurero improvisado. Eso sí: se les llena la boca cuando hablan de la fiesta de "el cerezo en flor".
Como siempre, lo mejor de todo la compañía; gracias a Silvi, Su, Conchi, Cris y Manu. Aunque algunas de ellas no tenían su mejor día las risas,las buenas conversaciones y los abrazos no faltaron. Comer, patear, reir, charlar, beber....son algunas de mis aficiones favoritas... A pesar de tener una primera dosis alguien me proporcionó más (;-P)
NO os cuento mucho más. Os dejo para disfrutar del sol que parece que va animándose. Esperando los colores y las hojas verdes. Esperando vacaciones!!!